Come coco a diario

Una cucharada de aceite, dos vasos de agua o uno de leche de coco al día te ayudará a proteger tu cuerpo de infecciones, a mejorar tus digestiones, acelerará tu metabolismo y mantendrá tu piel siempre sana e hidratada.

El coco posee muchas propiedades nutritivas y cosméticas por lo que es muy recomendable incluirlo en nuestra dieta. Es un fruto muy rico en fibra, vitaminas del grupo B y C, minerales y oligoelementos.

A parte del ya conocido “coco rallado” que podemos encontrar en cualquier supermercado, podemos consumirlo también en forma de agua, aceite o manteca y leche. Esta última es la más parecida en textura a la leche de vaca dentro del mundo de las leches vegetales, ya que es rica en grasas saturadas y es el sustitutivo perfecto para la realización de postres o su consumo diario en sustitución a la de vaca.

El coco es rico en grasa saturada pero esta es una grasa muy valiosa ya que se trata de ácido láurico, sustancia que nuestro cuerpo convierten en monolaurina, un potente antibacterial y antifúngico natural que protege a nuestro cuerpo de infecciones.

La única otra fuente natural de este ácido es la leche materna.

La grasa del coco no se acumula, nuestro cuerpo la transforma rápidamente en energía lo que nos ayuda a quemar grasas.

El consumo diario de manteca, leche o agua de coco puede ayudarnos a regular las funciones tiroideas, ya que sus enzimas naturales estimulan la producción de hormona tiroidea, acelerando nuestro metabolismo.

El agua de coco es la bebida ideal para los deportistas, es el mejor isotónico que existe ya que es rica en potasio y otras sales minerales a la vez que protege nuestro aparto digestivo, desintoxica y depura el riñón y nos alivia de los gases.